En la transición de la siesta, espera no sabe qué señal. Se sentó a ver si haciendo zapping en CCC se encontraba con alguna revelación, pero naaaa... Se le vinieron los años en cada segundo y de repente le sorprendió la nostalgia. Tampoco tenía claro de qué ni de cuándo--- "uy mejor cambio rápido de canal, no sea cosa que caiga en uno retro". Pa'l harakiri direpto ahí.
Igual sigue... cual buen alumno en la escuela de la vida, sigue cumpliendo. El buen chico, algo olvidado e inocuo, el nerd que se rebeló, que no quiso mentir, que aceptó sus sentimientos y continúa, que espera entender cómo es vivir la simple rutina, ese segundo ya pasó, ahora está éste que le hace pensar si "este" lleva acento o no... Sigue, se convence que está bien, viví el presente... "el presente y nada más..." se dijo a viva voz hasta que paró porque el perro empezó a menear la cabeza sin entender qué le pasaba. Y entonces, por qué la pesadez? Se siente invisible por largos pasajes cada día.
Invisible - caminar lugares y ver pasar miradas absortas en otro tiempo, entrar a una habitación llena de gestos conocidos donde nadie te anoticia. Todos siguen su rutina, la vida sigue... que uno más o uno menos esté no hace diferencia. Ser invisible... la intrascendencia, la insignificancia. Volcás café y buscás a quién disculparte, pero da igual. Nadie te vio.
Quién nos hizo creer que todo importa? No, en realidad poco importa. Y la vida simplemente es una larga lección de que sólo se trata de contentarse con lo que le tocó. Buscamos significar? Sí. Cómo exactamente? Qué significa buscar importar? Importar - de importante - serlo? Es ser importante lo que queremos? Y diay, diría don Zenón con la mirada lógica mientras acomoda el acuyico en la pared de la mejilla. Es todo cuestión de contentarse. El bajo quiere ser alto; el lungo, promedio; el adolescente, adulto; el veterano, pendejo; el tímido, comediante; y el que nació rico nunca sabrá lo que es compartir de corazón lo poco que tiene.
Dónde está la riqueza en la vida? Sí, además de lo demás, está en los afectos... Vivir a mil es querer mucho y ser querido lo suficiente... fundirse en la respiración del otro, y no sentir un nudo en la garganta forjado a fuerza del vacío en la boca del estómago. Uff, loco, hace falta tanta onda digestiva?
Un poco de sangría en zinfandel vendría bien hoy... mmm, sí, eso. Jugar con las sensaciones y llegar a ese balance imperceptible... está bien, te digo, en serio. Está todo bien.
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