Thursday, June 10, 2010

Sorteando la tormenta...

Ya pasó... La frustración y la decepción, la bronca y la impotencia que viví estos días cuando escribí la última entrada va aplacándose, afortunadamente. Leer "Yo odio, tú odias..." puede ser confuso ya que fui deliberadamente vago. El poster se refería a una campaña de oración de un grupo católico -del cual gente que amo es parte!- para que 'se le abra la mente a los legisladores' cuando deban votar a favor o en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo. Por supuesto, lo que espera este grupo es que sus oraciones hagan que el voto sea en contra. Soy consciente de que probablemente la mayoría de la gente en el país esté en contra. Sin embargo, lo que me cayó muy mal es que se inste a chicos jóvenes a rezar para que se le diga NO a otro grupo de individuos. Me pareció -y me sigue pareciendo- que es una campaña de exclusión, que sólo llevará a incrementar el nivel de prejuicio y discriminación contra la minoría homosexual de la población.

La iglesia puede eternamente rechazar el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero no debiera mezclar su reclamo con la decisión civil. Iglesia y Estado nuevamente se confunden en Argentina. Y como lo ha sido tradicionalmente, la Iglesia se alinea con el ala conservadora de derecha.

La hipocresía está en la actuación de esta institución en el último par de décadas con el encubrimiento de curas pedófilos. También lo está con su falta de acción con el cura von Wernich que fue condenado a prisión perpetua por su actuación como asesino, represor, y entregador de gente a quien confesaba durante la última dictadura en Argentina. A pesar de haberse probado sobradamente su culpa y de haber sido condenado, la Iglesia nunca le quitó su investidura. Hoy en día, el tipo sigue siendo parte de la institución y da misa en la cárcel. Cuando se iba votar por la ley de divorcio, la Iglesia también empujó a sus fieles a tomar las calles para evitar el 'fin de la familia'. Hoy en día, nadie siente que esto haya ocurrido.

No veo las horas de que pase el 14 de julio, el día en el que se votará la ley en el Senado. Sea el resultado a favor o en contra de la ley, ya habrán pasado estos días de debate abrasivo y agresivo. Ojalá el resultado sea que haya mayor igualdad de derechos para todos. Pero más allá de esto, lo que no creo que amaine en mí es esta sensación medular de más y más rechazo por la institución mencionada.

1 comment:

Anonymous said...

La tormenta ya esta sorteada... I'm looking forward to read your entry on post July 14th!