Sunday, December 23, 2012

Resolución del nuevo año


Compró el bonsai que más le llamó la atención de los que había en los estantes. Fue a su lugar y le encontró un lugar apropiado en una esquina de su terraza, donde podía divisarlo desde su sala de estar. Le conmovía su entereza tranquila y diminuta, para los taoístas símbolo de la eternidad, puente entre lo divino y lo humano, entre el cielo y la tierra. Lo observó todos los días desde entonces y se propuso cuidarlo como a su perro y a su gata, mimándolo al vertirle agua dos veces al día de acuerdo a las instrucciones. Con el paso de las horas, todas las plantas de su terraza parecieron reverdecer como reflejo del pequeño nuevo integrante. Encontró paz en su armonía y pudo finalmente quitarse de la cabeza los detalles desperdigados de las últimas semanas de trabajo del año. Intentaba dejar su mente en blanco y sólo contemplar los suaves bordes de las hojas del buxus. Por momentos, romantizaba la idea de realmente perder la memoria, ya que su mente parecía estar atiborrada de obligaciones y sentimientos encontrados. Cada vez que se perdía en la firmeza del pequeño tronco y la heterogénea copa de ramillas, no importaba recordar. Concluyó que intentaría borrar los hechos, lugares y gestos inútiles de ese año ya pasado, y sólo guardar las imágenes y las sonrisas que valían la pena, atesorarlas cálidamente en algún rincón de su memoria. 

Tuesday, April 3, 2012

Martes en BA

La caminata desde el Malba exuda el glamour de la gran manzana sureña. Se respira aristocracia en las coquetas residencias sobre Figueroa Alcorta. Las que están separadas con jardines a la vuelta son palacetes. Las medianeras europeas de principios del siglo XX, presumo, se esconden bajo las enamoradas del muro y otras enredaderas. El azabache lustrado del pavimento amortigua el paso de la marea de automóviles. Los perros de raza son paseados en sus amplias veredas, esquivados por joggers, porteros, empleados de delivery, ejecutivos pegados al celular y algún seguridad aburrido.

La Biblioteca Nacional donde Borges supo pasar largas horas, se levanta sobre una elevación, como un fuerte sobre un risco rodeado de la maleza de edificios en altura. Con su cartel "Fundada por Mariano Moreno", se yergue humilde en este entorno.

A media mañana son los múltiples paseadores de perros los dueños de las plazas. El pasto endurecido huele a humedad en la resolana y los árboles de anchos troncos presumen sus raíces sobre el suelo. Mientras camino bajo las frondas, intuyo sus décadas atestiguando los vaivenes de nuestra historia, siempre definida entre estas calles. Bulle tranquila a mi paso Buenos Aires, absorbo su ritmo en cada poro, y fluyo en la indiferencia de un martes cualquiera...

Thursday, January 12, 2012

El poder del desenchufe

Las noches mexicanas a orillas del mar son húmedas y templadas - muy húmedas, al punto de sentir los mosaicos jabonosos y resbaladizos. Esa humedad sostiene el relax y la promesa de otro día soleado, con tenis, desayuno americano a mil, mojitos, volleyball playero, "Leonora" de Poniatowska, "El Espíritu Creativo" de Daniel Goleman, y capuccinos, Miami Vice, Lagunas Azules, Margaritas, y cenas con White Zinfandel y la calidez de una familia amiga que se siente propia... La felicidad me salpica y me sorprende con más frecuencia estos días. Y agradezco por cada momento... Playa del Carmen se siente muy bien...