'Qtal' dice la pantallita y una puerta se abre nuevamente, un intento de encontrar una cálida habitación del otro lado, con grandes ventanales a un paisaje verde cambiante enmarcado en cortinas que en juego con el espumoso acolchado en ocres y pasteles invitan a soñar un despertar suave y relajado. Una lámpara en luz blanco amarillenta baña las paredes y el óleo de las pinturas.
Es un soplo de imaginación y dura menos de un segundo, pero se repite cada vez que entra o sale esa expresión abreviada, que encapsula en cuatro letras un sinfin de ansiedades y esperanzas y voluntades.
Más vale no ocuparse de la respuesta, no sea que se pierda la magia, el misterio, y el ensueño.
Thursday, June 19, 2008
Wednesday, June 18, 2008
Loss
After great pain a formal feeling comes--
The nerves sit ceremonious like tombs;
The stiff Heart questions-- was it He that bore?
And yesterday--or centuries before?
The feet, mechanical, go round
A wooden way
Of ground, or air, or ought,
Regardless grown,
A quartz contentment, like a stone.
This is the hour of lead
Remembered if outlived,
As freezing persons recollect the snow--
First chill, then stupor, then the letting go.
.
.
Emily Dickinson masterfully describes the stages of pain after some excrutiating experience. Immediately after the loss, the numbness allows us to get over a torn heart, moments of grief that are just too much to carry. Chill, stupor and finally the letting go, only after some time that can only be defined by each individual. I'm thinking of you, Imani. And I also remember you, mom and dad.
Tuesday, June 17, 2008
Corrientes subterráneas
El domingo llegué a casa de Marta, saludé a toda la familia. Comenzamos una animada charla de fútbol con don Luis, su hermano, Daniel, y después Santiago y Sebastián. Y no fue sino hasta que vi la tarjeta que le dieron sus mellizas a Seba que recordé que era su día y empecé a felicitar a los padres presentes una hora y media después de haber llegado. Tuve un día de pesadumbre, de achatamiento, a pesar de no haber estado solo en ningún momento.
Hoy después de cantar 'Yesterday' a toda voz cuando volví de mi clase de la facultad, y casi de la nada empecé a repetirle a Bulky las frases que papá solía decirme en la lengua que él inventó para mí cuando era niño y que traducidas al español común significaban "si es mi hijo, es muy mío; si es muy mío, debe ser mi hijo". Las repetía tantas veces que yo ya no sabía qué hacer, en parte contento por la atención que me daba, en parte bufando por lo cargoso. No me animaba a saltarle encima y abrazarlo. Cuando fui adulto, sí lo abracé todo lo que pude. Por suerte.
Y comprendí las increíbles jugarretas de la mente. No até cabos sino hasta hace unos minutos... Uno reacciona de una y otra forma y cree entenderse. Pero sólo después de dos días puedo ver claramente por qué escribí ayer esa narrativa en la que desaparezco... Estaba de duelo otra vez. Por vos, viejo. Estés donde estés. Te quiero y extraño...
Hoy después de cantar 'Yesterday' a toda voz cuando volví de mi clase de la facultad, y casi de la nada empecé a repetirle a Bulky las frases que papá solía decirme en la lengua que él inventó para mí cuando era niño y que traducidas al español común significaban "si es mi hijo, es muy mío; si es muy mío, debe ser mi hijo". Las repetía tantas veces que yo ya no sabía qué hacer, en parte contento por la atención que me daba, en parte bufando por lo cargoso. No me animaba a saltarle encima y abrazarlo. Cuando fui adulto, sí lo abracé todo lo que pude. Por suerte.
Y comprendí las increíbles jugarretas de la mente. No até cabos sino hasta hace unos minutos... Uno reacciona de una y otra forma y cree entenderse. Pero sólo después de dos días puedo ver claramente por qué escribí ayer esa narrativa en la que desaparezco... Estaba de duelo otra vez. Por vos, viejo. Estés donde estés. Te quiero y extraño...
Monday, June 16, 2008
Apagón y después
De repente saltaron los fusibles y el restó se quedó en penumbras, las conversaciones se quebraron, todos miraron alrededor buscando comprender. Las luces del hall de entrada del hotel al lado se colaron sobre sus papeles a través del gran vidrio y las luces de la calle marcaron las siluetas de las mesas, sillas y clientes dispersos en el bar. Al parar el ruido de la cafetera, la tranquilidad repentina asentó su presencia singular. La extensión de ese par de segundos fue infinita y la visión del lugar desde su mesa fue tan diferente que se le grabó en la mente y la retina, en lugar de sus apuntes, libro, carpeta y lapiceras en los que tanto se había concentrado.
De pronto, la lapicera rodó hasta el capuchón y vio que sus manos no estaban. Miró sus piernas y tampoco las encontró. Lo miró al mozo desesperado buscando una respuesta pero el hombre siguió su conversación con el mesero detrás del mostrador mientras procedió a limpiar su mesa. En la misma, ya no estaban sus cosas. Era obvio que no estaba, se había ido, esfumado en la penumbra sin que nadie lo notara. Quedó desde entonces sumido en esa quietud íntima y reconfortante.
La interferencia del plasma que prendían nuevamente lo sacó de sus ruminaciones. Y se encontró con el entorno acostumbrado: la pareja en la mesa de al lado charlando a media voz, los dos hombres mayores de espaldas a la calle y de cara al plasma, la otra pareja encapsulada en la pantalla de su laptop, el relato de la periodista de TN. Y el mozo se acercó a dejarle el ticket entre el servilletero y el estuche de sus anteojos de lectura. Observó a su alrededor y el tipo sentado con dos cuarentonas lo miró desconcertado. Sorprendido, bajó la mirada y la incrustó sobre su hoja de apuntes. Tomó la lapicera y fijó la vista en la hoja en blanco mientras el sonido de la cafetera por fin cesó.
De pronto, la lapicera rodó hasta el capuchón y vio que sus manos no estaban. Miró sus piernas y tampoco las encontró. Lo miró al mozo desesperado buscando una respuesta pero el hombre siguió su conversación con el mesero detrás del mostrador mientras procedió a limpiar su mesa. En la misma, ya no estaban sus cosas. Era obvio que no estaba, se había ido, esfumado en la penumbra sin que nadie lo notara. Quedó desde entonces sumido en esa quietud íntima y reconfortante.
La interferencia del plasma que prendían nuevamente lo sacó de sus ruminaciones. Y se encontró con el entorno acostumbrado: la pareja en la mesa de al lado charlando a media voz, los dos hombres mayores de espaldas a la calle y de cara al plasma, la otra pareja encapsulada en la pantalla de su laptop, el relato de la periodista de TN. Y el mozo se acercó a dejarle el ticket entre el servilletero y el estuche de sus anteojos de lectura. Observó a su alrededor y el tipo sentado con dos cuarentonas lo miró desconcertado. Sorprendido, bajó la mirada y la incrustó sobre su hoja de apuntes. Tomó la lapicera y fijó la vista en la hoja en blanco mientras el sonido de la cafetera por fin cesó.
Sunday, June 15, 2008
Fin de semana de locos
Los ruidos, la gente nerviosa, tensión circundante, conflicto social y desahogo en el fútbol. Los bocinazos por festejos futboleros sólo dejan lugar a los cacerolazos por el conflicto campo-gobierno. Los cánticos con oprobios gratuitos entre 'putos' y 'sucios' se suceden y en la plaza Independencia el himno se escucha detrás de los cacerolazos. Los que cortan las rutas sostienen banderas y con aplausos buscan la aprobación de los que pasan después de varias horas de atasco. Quién se considera más argentino con su reclamo? Lo somos todos, definidos en el no escuchar al otro. Es surrealista salir al balcón. La bomba de estruendo será de algún festejo decano o ciruja o de los manifestantes de la plaza contra el gobierno? Mi perro quedó ronco de tanto ladrar la interminable disfonía de ruidos. No nos va pensar en el descanso en un fin de semana largo. Estamos todos de penitencia en casa porque no hay micros de larga distancia y sólo se consigue cargar 15 litros de nafta después de una fila de varios minutos. Por lo menos, los fanas del fútbol estarán más aliviados después de sacarse frustraciones con pitos, gritos y conjuros. Cómo hacer para abstraerse de tanta locura?
Thursday, June 12, 2008
Cool sunny morning
It's been a while since I last posted anything here. It's just that I'd like June to be over soon. I keep thinking of going to the US, not for the sake of travelling only, but for the change of pace, a brief escape from the pressure of class preparation and grading. And I'm all expectation, wanting to see my sister, niece and nephews, my other sisters there too! A time to be with Imani, whose struggle is at a painful high at the moment with Judi in hospital, and Marc and Pam, who have fortunately overcome theirs.
If life is but a whiff, then each moment I can share a smile with people around me becomes a blessing, a celebration of being fine and alive and energetic. In no time the world can be turned upside down, and then one wonders why the good times seemed so elusive and ephemeral. They don't have to be, if we can seize them one by one, little by little - the simple awareness of being surrounded by people we love. This late fall morning has cast a certain spell... cool and sunny - just perfect. I thank you, God.
If life is but a whiff, then each moment I can share a smile with people around me becomes a blessing, a celebration of being fine and alive and energetic. In no time the world can be turned upside down, and then one wonders why the good times seemed so elusive and ephemeral. They don't have to be, if we can seize them one by one, little by little - the simple awareness of being surrounded by people we love. This late fall morning has cast a certain spell... cool and sunny - just perfect. I thank you, God.
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